20.10.10

Humanos.

La curiosidad mató al gato. Qué refrán más acertado. Maldita curiosidad animal. Creemos que lo que nos diferencia de los animales es que perdimos el "instinto". Las personas pensamos, analizamos. Los animales actúan por impulsos. ¿Y las personas no? No podemos evitar meternos en la boca del lobo, sabiendo que éste está apunto de comernos vivos. ¿Por qué? Porque nos nace, el impulso es imperceptible. No somos más que una panda de gatos curiosos que presumen de ser los reyes del universo. La modestia no es una de nuestras mejores virtudes.

Este mundo tan hedonista nos ha hecho creer que somos tan inteligentes que disponemos de multitud de técnicas de afrontamiento para escapar del dolor, y así vivir únicamente de la búsqueda del placer. Sin embargo, la mujer del maltratador defiende a su hombre, prefiere el dolor si con ello él es feliz. ¿Es eso placer? Permanece al lado de alguien que la desprecia, la ataca, la humilla... ¿y eso por qué? porque le quiere. Perdón... Lo qui... ¿qué? Cree que puede cambiar. ¿Disculpa? No lo tengo claro...

Y su sola sonrisa apacigua nuestro cuerpo, una leve caricia suya nos hace estremecer de tal manera que se detiene el tiempo. Al fin la recompensa, que queda grabada a fuego en nuestra mente, y en vez de pensar "no merece la pena", dice... "¿que no?"

Benditos gatos... que aprendieron hace siglos que la curiosidad, acababa matándolos. Otro refrán muy acertado: el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Y dos no me parece suficiente como para describir la estupidez humana.

Mil años de sufrimiento por que tus ojos se crucen con los míos una vez al año... ¿Dónde hay que firmar?

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