28.6.10

CORTINA DE LLUVIA

La lluvia cae repentina, con fuerza.
Tronando a lo lejos,
estalla el fulgor de un deseo.
Cánticos celestiales se mezclan
a los gritos del averno,
que quema menos, cuando llueve.
Tintinean en mi ventana
las gotas intermitentes:
pura nostalgia de tiempos
de ventura y aventura.
Se ensañan luego y se lloran
cristal abajo hasta el suelo,
como se lloran recuerdos añejos.
El perdón llega a mi vida
como el agua, todo limpia
el silencioso arrullo
que me vuelve a llenar de calma.

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